Esta es la cuestión, si leemos pasajes como:

Números 22:7 “Fueron los ancianos de Moab y los ancianos de Madián con las dádivas de adivinación en su mano, y llegaron a Balaam y le dijeron las palabras de Balac.”

Josué 13:22 “También mataron a espada los hijos de Israel a Balaam el adivino, hijo de Beor, entre los demás que mataron.”

Tal vez podríamos llegar a la conclusión que Balaam era un adivino, pero veamos la historia completa.

Israel llegó a los campos de Moab, los moabitas por si acaso eran hijos de Lot (sobrino de Abraham, Génesis 19:36-38).

Entonces el rey Balac estaba preocupado porque temía que Israel entrase y destruyese al pueblo de Moab, por lo tanto envió mensajeros a Balaam para que este maldiga a Israel y aquí podemos ver que Balaam tenía cierto prestigio en bendecir y maldecir.

Números 22:6 “Ven pues, ahora, te ruego, maldíceme este pueblo, porque es más fuerte que yo; quizá yo pueda herirlo y echarlo de la tierra; pues yo sé que el que tú bendigas será bendito, y el que tú maldigas será maldito.”

Podemos ver que Balaam tenía conocimiento sobre el poder y la influencia de las palabras, esta es la primera señal que podemos que este hombre tenía una relación con alguien sobrenatural; pero la pregunta surge ¿quién es este ser sobrenatural con quién se comunicaba Balaam?, la respuesta esta unos versos más adelante.

Números 22:8-10 “Él les dijo: Reposad aquí esta noche, y yo os daré respuesta según Jehová me hablare. Así los príncipes de Moab se quedaron con Balaam. Y vino Dios a Balaam, y le dijo: ¿Qué varones son estos que están contigo? Y Balaam respondió a Dios: Balac hijo de Zipor, rey de Moab, ha enviado a decirme:”

La respuesta es clara era Jehová era el ser sobrenatural, era Dios mismo con quien se comunicaba Balaam, y como todo buen siervo Balaam consultó a Dios sobre lo que debía hacer, este hombre podía hablar con Dios, tal vez no hablaba de la misma manera que lo hacía Moisés (cara a cara), pero de que hablaba con Dios hablaba y Dios le dice que no maldiga a este pueblo.

Números 22:12 “Entonces dijo Dios a Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo, porque bendito es.”

Balaam se entera que este pueblo es un pueblo bendito, protegido y escogido por Dios, Dios tenía un propósito para este pueblo, así que obediente Balaam responde al día siguiente

 

Números 22:13 “Así Balaam se levantó por la mañana y dijo a los príncipes de Balac: Volveos a vuestra tierra, porque Jehová no me quiere dejar ir con vosotros.”

Pero en ese momento la codicia por los regalos (paga) ya había entrado en su corazón, porque dejo una puerta diciendo Jehová no quiere que vaya con ustedes, yo quiero ir pero Dios no me está dejando ir. La respuesta de Balaam no fue contundente respecto a no maldecir a Israel.

Aquí lo que Balaam no estaba midiendo era que no se estaba enfrentando a cualquier pueblo, se estaba enfrentando a un ministerio escogido por Dios. Como pueblo de Dios debemos ser cuidadosos en enfrentarnos a ministros y ministerios de Dios.

Números 22:15 “Volvió Balac a enviar otra vez más príncipes, y más honorables que los otros;”

Balac vuelve a enviar a otros príncipes más persuasivos y con promesas de una suculenta recompensa. Esta vez Dios permite que Balaam vaya a ver a Balac, pero el propósito de Dios era muy diferente al de Balaam, Dios quería que Balaam bendiga a Israel, mientras que Balaam lo que estaba buscando eran los presentes, los regalos, el lucro, estaba queriendo vender sus servicios.

Y hasta aquí podemos ver algunos de las características de un profeta, tenía poder venido de lo alto y se comunicaba con Dios, más adelante veremos otras características.

También podemos ver que había cierto recelo por parte de Balaam, sabía que existía otro ministerio (Moisés) que se había levantado y a él no le importó, el ministerio lo considero como un trabajo, que le pagaban por hacerlo, sabía que era un pueblo bendito, y a él no le importó sólo quería el dinero. Cuantas veces ministros sienten celos por los ministros que están a la cabezas de ministerios grandes, estos malos ministros en lugar de doblar rodillas y buscar la presencia de Dios se limitan a mutilar el cuerpo de Cristo.

Por otra parte podemos ver los peligros que corren los siervos, venderse al mejor postor, cuantos ministros se han dejado persuadir por el dinero y han convertido el ministerio en una máquina de recaudar dinero.

Volviendo al verso 15, Balaam quería maldecir a Israel, Dios tenía que dejar claro a Balaam que no debía hacer lo que el quería por tal motivo el ángel de Jehova se le aparece en medio del camino y le hace recuerdo, que el don no le fue dado para que él hiciere lo que le parezca, sino que le fue dado para estar al servicio de Dios.

Números 22:28-29 “Entonces Jehová abrió la boca al asna, la cual dijo a Balaam: ¿Qué te he hecho, que me has azotado estas tres veces? Y Balaam respondió al asna: Porque te has burlado de mí. ¡Ojalá tuviera espada en mi mano, que ahora te mataría!”

Otra señal que Balaam era un profeta, el estaba acostumbrado a cosas sobrenaturales, no se sorprende que su asna hable, para él las cosas sobrenaturales eran cosas normales.

En tres ocasiones Balac intentar persuadir para que Balaam maldiga a Israel, pero Balaam las tres veces bendice a Israel (Capítulos 23  y 24) y al final del capítulo 24 hace una profecía que se cumple.

Sabiendo Balaam que no podía maldecir a Israel, y no queriendo irse con las manos vacías urdió un plan macabro, poner a Dios en contra de Israel.

Así que Balaam le enseña a Balac para que envíe a las mujeres a fornicar con los israelitas, que hagan sacrificio a los ídolos y que coman esa carne sacrificada a ídolos con los israelitas.

Otro peligro de los cuales el pueblo de Dios debe de cuidarse es la sensualidad.

Apocalipsis 2:14 “Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación.”

Números 25:1-3 “Moraba Israel en Sitim; y el pueblo empezó a fornicar con las hijas de Moab, las cuales invitaban al pueblo a los sacrificios de sus dioses; y el pueblo comió, y se inclinó a sus dioses. Así acudió el pueblo a Baal-peor; y el furor de Jehová se encendió contra Israel.”

Por último Balaam sabía que Jehová era un Dios celoso y entonces pensó que tal vez podría destruir ese ministerio haciendo que ellos pequen, para que Dios se enoje con el pueblo de Israel.

Por este mal consejo de Balaam murieron 24.000.

Números 31:8 “Mataron también, entre los muertos de ellos, a los reyes de Madián, Evi, Requem, Zur, Hur y Reba, cinco reyes de Madián; también a Balaam hijo de Beor mataron a espada.”

Y ese es el final de los malos siervos que escuchan el consejo de su avaricia y no escuchan la voz de Dios, mueren como enemigos de Dios.