1 Samuel 17:40 “Y tomó su cayado en su mano, y escogió cinco piedras lisas del arroyo, y las puso en el saco pastoril, en el zurrón que traía, y tomó su honda en su mano, y se fue hacia el filisteo.”

David sabía que tenía solamente una oportunidad para matar a Goliat, porque al primer error Goliat podía estar encima de David con su espada, entonces la pregunta surge ¿por qué David escogió 5 piedras lisas?, la respuesta es sencilla porque David había visto 4 gigantes que estaban con Goliat, David tenía tanta fe en Dios que dijo “Dios puede darme la fuerza necesaria no para matar a un gigante sino para matar a cinco”, estos gigantes fueron muertos posteriormente (2 Samuel 21:16-22).

Pero también estas 5 piedras lisas tienen un significado especial, estas 5 piedras lisas son las que Dios usa para matar a otro gigante, ese gigante se llama Demonio, se llama Satanás, estas 5 piedras lisas son los 5 ministerios (apóstol, evangelista, pastor, profeta y maestro).

Podemos llegar a creer que las piedras con aristas, son piedras que pueden hacer mucho más daño que las piedras que son lisas, las piedras lisas en comparación con las piedras con aristas podemos decir que se ven inofensivas. Pero Dios usa esas piedras lisas porque esas piedras lisas al ser lanzadas a un objetivo es más difícil que se desvíen por la acción del viento, tienen menos resistencia, son más aerodinámicas, de la misma manera nosotros somos esas piedras que están en el arroyo.

Por naturaleza las piedras tienen deformidades, por naturaleza las piedras NO son lisas, pero con la acción del agua y el choque con otras piedras las piedras se van haciendo lisas, nosotros estamos en este mundo y por naturaleza tenemos conflictos internos, tenemos muchos esquemas mentales, muchas taras, mucha lógica que eso impide que Dios nos use, muchas veces tenemos choques con otras personas, tenemos, conflictos con otras personas… pero Dios usa esos conflictos, Dios usa esas pruebas para lijarnos, para que seamos piedras lisas.

Una vez que estamos lisos Dios nos toma de en medio de su pueblo y nos lanza, sabe que a pesar de la resistencia, a pesar de los problemas vamos a llegar al blanco, pero no por la acción de nuestra fuerza, sino por la fuerza de la mano del que nos lanzo… Dios.

La piedra lisa en sí misma no puede causar ningún daño, la piedra lisa es inerte, la piedra lisa no puede decir voy a atacar, la piedra lisa ahora es el tiempo, la piedra lisa no puede tomar decisiones independientes, esa piedra lisa se vuelve un arma mortal cuando es impulsada por una mano poderosa y adiestrada, Dios es esa mano poderosa y adiestrada que decide el momento oportuno para tomar una piedra lisa y lanzarla al objetivo, Dios decide tu momento… nosotros simplemente somos piedras lisas que esperamos ser usados por Dios.